ГОЛОДОМОР – HOLODOMOR (El mayor y más cruel genocidio)


Holodomor, palabra que significa  “La Gran Hambre” en ucraniano, fue el  mayor genocidio en la historia de la humanidad; perpetrado por la Unión Soviética, en el que fueron liquidados por inanición millones de seres humanos.

Vamos esta vez, sin una canción que nos lo ilustre, a presentar los precedentes y causas, proceso y consecuencias de este cruel genocidio, explicando ligeramente el ámboto agrícola de la época, pues fue dirigido primariamente en contra de este sector social, aunque fue realmente un genocidio en contra del pueblo ucraniano en general. 


Para conocer cómo funciona la agricultura actualmente en Ucrania, recomendamos entrar a este artículo (enlace).


 

PRECEDENTES:
Hasta Finales del siglo XIX, la clase rural pobre de Ucrania y todos los países bajo el régimen zarista, era servidumbre, esclavos. Pero a finales del mencionado siglo, el zar Alejandro II liberó a estas personas, veintidós millones y medio según fuentes, y surgió una nueva clase social: “los campesinos”. 


Pero en 1902 se buscó, por medio de una reforma, crear un grupo de campesinos prósperos que apoyaran al gobierno del zar, lo que realizó Piotr Stolypin. 
Ya para 1912, el promedio de tierra que poseía cada varón de familia era de 32,000 metros cuadrados, pero había quienes tenían más, a los que se les conocía como Kulaks (Кулаки), o granjeros ricos; los seredynaky (серединаки) eran la clase media, y los Bednyaky (бединаки) eran los que tenían menos extensión de tierra; además estaban los Батраки (Batraky) que no poseían tierra, pero trabajaban contratados por los otros tres grupos. 
Luego vino la revolución rusa (1917), tras la cual los bolcheviques expropiaron la tierra a la nobleza y a los kulaky, la volvieron estatal, y la repartieron dentro de la población, en forma de koljós.
Pero un ucraniano es una persona luchadora, disciplinada, inteligente y trabajadora. Pronto prosperaron de nuevo. 
El sistema de tenencia era capitalista; cada quien sembraba el suelo que le tocaba (la tierra negra existente en Ucrania es la mejor de Europa, y el clima es ideal), y el más hábil y trabajador, lograba más cosecha. Esto fue considerado por los bolcheviques como una burguesía agraria, tras lo que se determinó que debía de aumentar la  colectivización.
En 1917 se creó el koljós. La palabra koljós es una contracción de la expresión rusa коллективное хозяйство (kollektívnoye jozyaistvo), que significa “economía colectiva”. Los campesinos afiliados al koljós podían ser propietarios de algunos pequeños bienes de producción (como herramientas agrícolas) y se hallaban obligados a entregar cuotas de producción al Estado. Cada campesino tenía un derecho de uso de la tierra, pero ésta no era de su propiedad. 


Ya sea en koljós o en propiedad, cada campesino, o grupo, mantenía un sistema agrícola sostenible, que le permitía no solamente mantener una producción anual, sino que también incrementarla de acuerdo a procesos de fitomejoramiento , rotación de cultivos, medios de pastoreo y descanso del suelo.

 

Afiches de propaganda soviética sobre los Koljós


Un agricultor inteligente guarda la mejor parte de la producción, la proveniente de las plantas que produjeron más y mejores granos, como semilla para la siguiente temporada (a esto se le conoce como fitomejoramiento). Pero es un porcentaje pequeño de la cosecha, proveniente de lo que en agricultura se le dice “plantas madres” o “fuentes semilleras”.



Además debe guardar otro porcentaje para su ganado; para que éste sobreviva el invierno, cuando no es posible salir a pastorear, además de los subproductos de la cosecha (la paja).
Y un poco además para su propia familia.


IÓSIF STALIN Y LA DESKULAKIZACIÓN

Pero en 1924 entró al poder Iósif Stalin, quien decidió que se debía incrementar el número de Koljós, y vio a los agricultores ricos, los que habían triunfado a pesar de la nacionalización de la tierra, como burguesía agraria, como enemigos que debían ser eliminados. Eran “enemigos de clase”.


La “liquidación de los kulaky como clase social” fue anunciada por Stalin el 27 de Diciembre de 1929., y el 30 de Enero de 1930 se inició el proceso, dividiéndolos en tres categorías:
-Los que debían ser encarcelados o ejecutados, según opinión  (subjetiva) de la OGPU o Policía Soviética. (la mayoría).
-Los que serían despojados de sus tierras y enviados a Siberia, al norte de los Urales o a Kazajstán.
-Los que serían castigados suavemente: simplemente se les expropiarían sus tierras, se desalojarían de sus casas y tendrían que trabajar en colonias de trabajo dentro de su propia región.

El jefe de la OGPU, Yefim Yevdokímov, era quien organizaba y supervisaba las redadas y las ejecuciones en masa de los tan odiados Kulaky.
Con la deskulakización, Stalin  se deshacía de los campesinos exitosos, que podrían ejercer influencia sobre las masas y constituir un peligro para su soñada colectivización.


COLECTIVIZACIÓN Y KOLJÓS



Antes de la llegada de Stalin, los agricultores debían aportar al estado un 12% de su producción; el 25% lo guardaban para sus animales, un ínfimo porcentaje como semilla para la próxima siembra, y el resto lo conservaban como alimento para la familia, lo que dejaba suficiente margen para que la tierra descansara del cultivo, es decir, recuperara sus nutrientes, los rastrojos se reincorporaran al suelo, y así fuera productiva de nuevo. 
Pero en 1930, la URSS impuso un 30% para Ucrania, un 33% para Kazakhstán y un 38% para Ciscaucasia; luego lo aumentó al 41.5%, 47% y 39.5% respectivamente en 1931, y en 1932 subió el requerimiento de grano a niveles imposibles de producir. Ya para entonces el suelo no había podido “descansar” pues los agricultores debieron intensificar el cultivo con tal de cumplir con los requerimientos establecidos desde 1930, y no fue tan productivo como se debía para suplir lo exigido por la URSS.


Y nos referimos a otros países, pero la imposición era especialmente en contra de regiones habitadas por ucranianos dentro de estas regiones.
Al no haber cumplido con el impuesto en grano, la URSS envió brigadas de militantes que entraban por la fuerza en casas y graneros y se llevaban todo lo que encontraban, no importando si era una conserva, grano guardado para el ganado, semillero, y no digamos, el alimento para la familia. 

Comenzó el pueblo a sufrir de hambre, pero solamente en el área rural. 

Vyacheslav Molotov fue el encargado de exigir a  Ucrania cumplir con lo requerido,  y Lazar Kaganovich a la Ciscaucasia.

Campo de concentración en Siberia


Además el 7 de Agosto de 1732 se decretó la “ley de espigas”, en la que cualquier persona que robara incluso una espiga de trigo o centeno para comer, sería encarcelada; pero las cárceles pronto rebosaban de presos; Balashevo y Elán ya no daban más, por lo que se comenzó con las ejecuciones. Solamente bajo esta ley, fueron tomados 125000 prisioneros y fueron ejecutadas unas 5400 personas.

Obviamente las personas no estuvieron contentas con dichas medidas; en Noviembre de 1932 comenzaron las quejas, resistencia a la colectivización (que no funcionaba), y comenzaron en respuesta las masivas deportaciones. 

Para finales de año 71.236 caucásicos habían sido enviados a campos de concentración, llegando la cifra hasta los 268.091 en 1933. En Kazakhstán pasó algo similar cuando miles de kazakos se rebelaron al ver como su economía nómada tradicional era destruida por el poder soviético, ya que habían acabado con el 80% del ganado, lo que derivó también en represiones contra este pueblo mayoritariamente ganadero.
Pero el hambre hacía efecto; hubo entradas masivas a almacenes de comida, revueltas, y se vivía un clima como de guerra entre la policía soviética y los agricultores. Entonces, la solución fue simple: como exterminar a millones de campesinos mediante la fuerza bruta era prácticamente imposible, se los liquidaría de la manera más rápida: mediante hambre forzosa.

El decreto del Politburó restringió los alimentos destinados a los campesinos que no hubieran cumplido con los plazos de entrega de las cosechas, es decir, la gran mayoría en Ucrania, en el Cáucaso Norte y en Kazakhstán. La respuesta campesina fue sencilla, pues como se les había prohibido comer en el campo, marcharon a las ciudades, sobre todo hacia las ucranianas, las cuales todavía estaban abastecidas. 

Pero los soviéticos lo habían previsto todo al detalle. Así que cuando comenzaron a llegar los primeros campesinos a las ciudades, el 22 de Enero de 1933, el Partido Comunista de la URSS instauró una de las normativas más polémicas de su Historia: la negación de acceso a los campesinos dentro de las ciudades. 

Tal orden de Stalin condenó a millones de agricultores y ganaderos sin comida, ni dinero, ni hogar, a morir de hambre en medio de la naturaleza, algo que se conocería como el Holodomor.


A inicios del invierno de 1933 se levantaron muy rápidamente perímetros militares de la GPU y el Ejército Rojo en torno a todas las ciudades de Ucrania y la Ciscaucasia. Se tendieron líneas de alambradas y se cortaron las carreteras y nudos ferroviarios.
Simultáneamente la Marina Roja bloqueó todos los puertos ucranianos para impedir que entrase una sola mercancía o alimento. Todo el que se acercaba a las zonas de seguridad podía ser disparado o ametrallado, cuando no capturado y torturado.
El hambre comenzó a entrar en un punto crítico entre la clase campesina. De la sensación de hambre los primeros días, la gente comenzó a tener el vientre hinchado mientras la piel iba secándose.

La muerte por hambre es lenta y dolorosa; a las 72 horas sin alimentos, el cuerpo humano entra en cetosis, lo que significa que digiere la grasa almacenada en reservorios; pero varios dias sin alimentos, se comienza a autodigerir; en busca de proteinas, el cuerpo toma los músculos, y si aun no hay alimentación de fuera, finalmente se consumen los propios órganos internos, finalizando la vida a las 3 semanas o 70 días como máximo, segun las reservas originales de grasa. Pero los órganos y las extremidades se hinchan en un edema, fenómeno conocido como Kwashirkor. Además, el sistema inmunológico no funciona correctamente, y se es propenso a enfermedades que pueden acabar con la vida de la persona incluso antes que la propia hambre. Una explicación más completa se puede leer en este excelente sitio.

 Después llegó el frío invernal y el duro calor de verano. Millares de personas fueron cayendo como moscas destruidas por el hambre. A la gran cantidad de muertes se sumaron las epidemias como el tifus que incrementó la tragedia. 
Para controlar la gran cantidad de muertos los soldados soviéticos cavaron inmensas fosas comunes en las que depositaron los miles de cadáveres que traían vagones de tren llenos hasta los topes.
Diversas dependencias y perímetros de concentraciones rurales se dispersaron por toda la geografía ucraniana. Si el hambre ya era aterradora, también lo eran las muertes por torturas que la GPU aplicaba a todo aquel ucraniano, caucásico o kazako que intentaba salir de su zona de reclusión. Uno de los métodos aplicados para matar era dejar en un hangar desnuda a una persona para que muriera de frío, o bien prenderla fuego con gasolina; incluso hubo un caso de un centro de tortura en Napalovski en el que se tostaba a los presos sobre un plancha metálica al rojo vivo.

Uno de los sucesos más tristes del Holodomor fueron los niños abandonados. 

Una táctica que utilizaban muchos padres y madres para intentar salvar a sus hijos era acercarse a las ciudades e infiltrarlos en centros de acogida. De este modo muchos niños pudieron entrar en las urbes tras despedirse de unos padres a los que ya no volverían a ver nunca porque les esperaba una muerte segura.

Lo más siniestro es que la gran mayoría de centros de acogida para los niños procedentes de las áreas rurales dentro de las ciudades fueron desmantelados por las autoridades soviéticas.


Entonces, una vez capturados aquellos millares de niños por los soldados soviéticos, fueron transportados en trenes de mercancías a entre 50 y 60 kilómetros de las ciudades para abandonarlos en medio del campo, en plena intemperie, donde el hambre o el frío les irían provocando una muerte muy lenta que podía durar días mientras lloraban en compañía de desconocidos y sin el calor de sus padres.

Kharkov, conocida en el extranjero como “Jarkov”, fue una de las ciudades más castigadas por el hambre, que también la hubo como en el campo, aunque a menor nivel. Por las calles se veían cientos de hombres y mujeres tirados en las aceras que se iban quedando en los huesos hasta consumirse. El centro infantil de Golodnaya estaba atestado con 8.000 niños hambrientos que tenían los vientres  hichados, pocos de ellos sobrevivirían. Cada noche se sacaban hasta 250 personas sin vida a causa de la inanición. Los más desesperados rajaban a los cadáveres y se comían los hígados. 
Durante el Holodomor murieron 120.000 ciudadanos en Kharkov. Otras ciudades como Krasnodar tuvieron 40.000 muertos y Stavropol 20.000, mientras que varios miles más hubo en Kíev, Dnipropetrovsk, Poltava, Vinnitsa y Humani. 



MENTIRAS



Desde el extranjero lo que estaba sucediendo en Ucrania fue silenciado de una manera intensa, farsante y abrumadora. Especialmente jugó un papel importante el Kommintern (Internacional Comunista), que a través de todos los partidos comunistas repartidos por los diferentes países del mundo, hizo una efectiva propaganda que desvió la atención internacional. 

El caso más famoso fue en Francia, cuando el diputado del Partido Radical y ex-Primer Ministro, Édouard Herriot, viajó en 1933 a Ucrania en una excursión organizada por las autoridades soviéticas para demostrar al mundo que allí no estaba sucediendo nada, sus palabras fueron: “He atravesado Ucrania. ¡Pues bien, afirmo que la he visto como un jardín en plena floración!

Evidentemente el viaje de Herriot fue un montaje, pues no le mostraron las verdaderas granjas donde el hambre mataba a la gente. 


Francia no fue la única nación, ni tampoco la única democracia que ignoró el genocidio de Ucrania. Gran Bretaña o Estados Unidos hicieron lo mismo, igual que el inefectivo organismo de la Sociedad de Naciones. Varios diplomáticos italianos destinados en Kharkov, Odessa y Novorossisk informaron a Benito Mussolini de lo que estaba sucediendo, pero este asombrosamente decidió hacer oídos sordos a pesar de la publicidad que podía haber hecho a favor del fascismo y en contra del comunismo, ya que desde hacía tiempo buscaba un pacto de amistad y comercio entre la Italia Fascista y la URSS, cosa que curiosamente se firmó aquel mismo 1933.

Tanto por parte de las democracias, como por parte de los fascismos, la complicidad con los comunistas fue decisiva a la hora de complicar un genocidio que ya de por sí estaba siendo terrible.


 


Final del genocidio



Al iniciarse el año 1934 la hambruna llegó a detenerse ante el exterminio de millones de personas y el Holodomor llegó a su fin. 
El Holodomor fue una de las tragedias humanas por hambre más grandes en la Historia. Durante este genocidio murieron más de 9 millones de personas.


 Entre las víctimas se contabilizaron 7 millones de ucranianos, 1 millón de norcaucásicos y 1 millón de kazakos. Muchos expertos han calculado un mayor número de fallecidos, llegando incluso a 11 millones.

Durante años el Holodomor fue motivo de un silencio sepulcral, tanto por parte de la Unión Soviética, como por parte del resto de países en el mundo. 


Únicamente al caer la URSS en 1991, numerosas naciones y un gran número de historiadores empezaron a reconocer el suceso como genocidio. De hecho Ucrania calificó al Holodomor como un exterminio en masa xenófobo contra el pueblo ucraniano, motivado por el odio que tenían los comunistas a esa nación por su deseo de ser independiente. 

La causa más verídica del desastre fue el odio de Stalin a colectivos como el ucraniano, ciscaucásico o kazako, a los que castigó con el único fin de echarles la culpa de su fallida política económica.
Fuese como fuese el reconocimiento histórico o moral de los sucesos entre 1933-1934 en el llamado Holodomor, fue el mayor  genocidio cometido en la Historia y uno más de los grandes horrores que vivió el mundo en el siglo XX.

La tierra quedó desolada, cansada, no quedó semilla para volver a cultivar, ni agricultores que lo hicieran. El gobierno soviético luego intentó reemplazar a los campesinos muertos que dejaron aldeas completas sin habitantes, con agricultores rusos; pero éstos no eran tan trabajadores, y eventualmente se fueron retirando, siendo sustituidos de nuevo por ucranianos trabajadores y exitosos. 

La intención entonces se vislumbra aún más allá de los hechos: exterminar al pueblo ucraniano, y reemplazarlo con campesinos rusos, obedientes al régimen. 

Al cabo de los años el suelo se recuperó gracias al sabio manejo del agricultor ucraniano, y volvió a ser productivo.

 Ucrania resurgió de las cenizas como el ave fénix, pero la marca que quedó en la mente de millones de personas, abuelos de los actuales ucranianos, y en sus hijos, no tuvo remedio.
La historia debe recordarse, para poder evitar que vuelva a suceder.


Bibliografía
:
Stéphane Courtois, El Libro Negro del Comunismo. “Capítulo 7.La gran hambre”, Ediciones B (2010), p. 2213-236

http://granguerra.crearforo.com/hambre-en-ucrania-genocidioes850.html


Copiamos ademàs estas reflexiones del Dr. Jeremías M.Taurydzkyj

HOLODOMOR 83 AÑOS SIN OLVIDO. ALGUNAS REFLEXIONES

 

Los bolcheviques decían: “Perdemos a Ucrania – perdemos la cabeza”.
Qué hechos prueban la planificación de este delito masivo (genocidio) , de parte del régimen soviético,  contra los ucranianos.?


Las autoridades soviéticas, léase los bolcheviques ruso comunistas de la época, hicieron todo lo posible para eliminar al campesinado ucraniano como fuerza social y con ello a Ucrania como nación. Porqué en la rica y abundante en granos Ucrania y en Kubañ existió un gran hambruna y en grado mucho menor en Rusia y en Bielorrusia, no tan ricas en cereales.? Dado que las autoridades bolcheviques con Stalin a la cabeza, sin ningún fundamento aumentaron las cuotas compulsivas de entregas de cereales, y a los campesinos les quitaron todo el grano que tenían almacenado con el fin de que no pudieran, siquiera, producir el mínimo alimento necesario para subsistir. Se cortó la cadena de aprovisionamiento de alimentos y se les impidió, concomitantemente, abandonar sus lugares de residencia bajo apercibimiento de arresto y por ende se los condenó a morir de hambre. 

Para salir de los pueblos y viajar a otras regiones se implementaron pasaportes internos, que no eran entregados a campesinos. Muerte segura. Y si bien algunos abogados de la ex URSS hablan de que se dictaron en la época muchos decretos para la ayuda de los campesinos de la entonces R.S.S. de Ucrania esta ayuda no estaba prevista para los más necesitados sino para los “koljoses”  (kolhosp –granja colectiva. nota del redactor) y en gran medida se medía como entrega para la siembra en la próxima cosecha. O sea no existieron acciones concretas para paliar el hambre masivo y con ello la muerte, masiva por cierto, de la gente por tal razón.


Algunos dicen que en Ucrania no alcanzaba el grano. Falsedad mayúscula. Grano sobraba y se pudría en los centros de distribución y en muchos casos este grano ni siquiera se exportaba y desaparecía. Y un detalle que resaltar: la exportación de granos no constituía el rubro más importante de las exportaciones soviéticas de la época ya que alcanzaba sólo a los 300 millones de karbovantsi .Cuando por ejemplo las exportaciones de combustibles y de madera llegaban a los 1.500 millones de la moneda soviética de entonces.


Y lo que es más importante: la cosecha de 1934 fue MENOR a la de 1932/1933 y sin embargo en el año 1934 el hambre parcialmente disminuyó. O sea que está probado que el hambre artificialmente orquestado fue planificado para eliminar al campesinado ucranio  que, en principios de la década de 1930 se había opuesto a la colectivización forzosa implementada por el régimen estalinista, y constituía una fuerza capaz de desestabilizar el régimen comunista (bolchevique) soviético. O sea que las palabras de los bolcheviques de esa época eran claras “perdemos a Ucrania, perdemos la cabeza.”


En las zonas en las que morían ucranianos eran pobladas por rusos.
Quienes desconocen o sea se oponen a un reconocimiento formal del Holodomor ponen énfasis en  que la hambruna abarcó también a partes de Rusia. Como se pueden enervar tales argumentos.?


A los fines de privarles de tales “argumentos” es preciso observar el mapa de los municipios de ese entonces o sea los más afectados por la hambruna. Estos territorios (que formaban parte de la R.S.S. de Rusia, nota de la redacción) estaban poblados, en su gran mayoría por ucranianos. Ello se relaciona principalmente con el Norte del Cáucaso y, en particular, Kubañ. En este último territorio en 1920, el 70% de la población estaba conformada por ucranianos. Pero el régimen de Stalin intuyó que la política de la ucrainización de la zona podría dar lugar a un renacimiento del nacionalismo ucranio. Por ello a la par de la planificada exterminación, por hambre, de los ucranios del Kubañ, el régimen estalinista implementó una serie de disposiciones y normativas respecto a la desucrainización de dicha zona, entre otras, la supresión del idioma ucraniano en las escuelas y su sustitución por el ruso, la prohibición de editar diarios en idioma ucraniano y la lucha en general contra el nacionalismo ucranio. A los cosacos del Kubañ no sólo se los exterminó por el hambre sino que a la menor sospecha de oposición, se los deportaba a Siberia, o sea a una muerte segura. Esto se llevaba a cabo por tropas de la NKVD (después KGB, nota de la redacción) especialmente entrenadas para tales actos. 


Después tales distritos reiteramos, eran poblados por rusos.
Es así y que sirva como ejemplo, en la estación Poltavska fueron deportados el 90% de los pobladores de origen ucraniano  y sustituidas por familias del ejército rojo. Tal es así que dicha estación fue rebautizada como “Chervonoarmiyska”. En el propio territorio de Ucrania (entonces R.S.S.de Ucrania, nota de la redacción)  los métodos eran parecidos. En 42 de los municipios que más sufrieron la hambruna distribuidos en las provincias (oblasti) de Odessa, Dnipropetrovsk (hoy Dnipró), Donetz fueron traídos algo más de 100 mil pobladores de otros lados,  en su mayoría rusos.


Por ello a quienes niegan estos hechos hay que mostrarles la documentación respectiva, la literatura sobre el tema y enseñarles la realidad de lo ocurrido. Estadísticas demográficas, e investigaciones histórico-científicas, deben popularizarse por doquier, para ilustración de la gente.
Es por ello, y en ese tenor es que ponemos énfasis en que, por ejemplo, la construcción de monumentos al Holodomor en lugares públicos, tal como se llevara a cabo en Washington EE.UU, hace un año, no sólo se hace para tener nosotros los ucranios, un lugar para honrar a nuestros muertos por la hambruna artificial de los años 1932/33, sino que tales monumentos deberán servir también para que el público de otras nacionalidades tome conciencia de esta tragedia que aun hoy, y para siempre, enluta a todos los ucranianos.


Gloria eterna a las víctimas del Holodomor.!


Dr. Jeremías M.Taurydzkyj

Redactor R.C.U.

Anuncios

3 pensamientos en “ГОЛОДОМОР – HOLODOMOR (El mayor y más cruel genocidio)

  1. Pingback: Свіча – Svichá (Vela) | Música Folclórica de Ucrania

  2. Pingback: Мальва – Malva | Música Folclórica de Ucrania

  3. Pingback: Malva | Música Folclórica de Ucrania

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s